¿Qué es Laagencia ? CV Sin querer saberlo > Un espacio como formación Delirios Contra la Integridad Uno no sabe lo que tiene hasta que no lo vende. Blanco & Negro Entrevista Re: Re: Re: ~ Felipe Arturo

Uno va acumulando cosas de forma casi inevitable y las va acomodando como mejor puede donde mejor puede. Regalos, detalles, arte, chucherías y basura representan una horizontalidad de la expresión de afectos y otras convenciones sociales a través del objeto. Con laagencia en un momento de necesidad, el siempre terrible primer semestre del año, vimos una oportunidad de capitalizar esta acumulación de basura y sentimientos en el M&M que acababan de empezar P&A en el Mercado de San Alejo donde recientemente los habíamos visitado un domingo. Así después de una intensa y breve negociación empezó un contubernio en un local de 6m2 con la idea de superar este momento de necesidad gracias a la generosidad de P&A. Cada agente fue a su casa, a las de sus familias y en la propia agencia a hacer una recolección de estos fascinantes objetos; regalos de ex-novias en otras vidas y en otros mercados, colecciones de cachuchas de equipos a los que nunca seguimos, libros que nunca leímos, objetos olvidados por residentes morosos, souvenirs de viajes ajenos, música de amigos en el exilio, ropa de la madre de otro hermano, juguetes que alguna vez tuvieron nombre, medias veladas y no tan veladas, bocetos y obras originales enmarcadas, ropa de marca y marcada por el uso, pulseras de fantasía… después de repetir este ejercicio de acumulación y venta un par de veces empezamos a reconocer patrones en la masa de compradores que conformaba el público del M&M, pautas de fascinación por ciertos fetiches, estrategias de negociación con el fin de esconder el gusto por algo, o simplemente ganas de negociar por negociar y/o de preguntar por preguntar.

Sin saberlo nos estábamos preparando y auto-educando para ArteBa (feria de arte de Buenos Aires) donde acabaríamos un par de meses más tarde siendo admitidos, con pago incluido, en la sección de Barrio Joven. ¿Que comparten y en que se diferencian la dinámica de un mercado de pulgas y una feria de arte? es cierto que mientras en el mercado se intenta acumular y disponer de todo lo que se pueda en el espacio de exhibición (menos es menos) en el otro lugar la regla general es intentar mostrar solo lo justo por medio de una estética de escasez artificial (menos es aunque haya más). Mientras que uno es un espacio de inclusión el otro lo es de exclusión, cierto es que con la espectacularización de estos eventos es cada vez menos. A pesar que en ambos lugares la gente compra y sufre de cierto síndrome de Diógenes[1] no a todos se les da el estatus de coleccionistas. En los dos está admitido negociar, pero mientras en uno se hace abiertamente en el otro sucede de una manera más discreta (políticas V.I.P de mercado). Aún con todas estas diferencias son eventos para ejercer, sin gusto y con él, fetiches y parafilias[2].

Como artistas, entiéndase en este contexto también como productores de objetos y comodidades, fue toda una escuela de domingo que costó bastante sudor y madrugadas que finalmente nos dejó una indeleble lección sobre las diferentes vidas de los objetos, la condición humana y la fascinación por las cosas que brillan.

Durante un breve momento hubo el sueño compartido entre laagencia y la galería M&M de acercar ambos modelos en el Mercado de San Alejo y hacer una feria de espacios independientes donde todas estas cuestiones pudieran ponerse sobre el display. Quizá ahora viéndolo mejor, o con algo más de sospecha, el capital fue finalmente más vivo que nosotros y nos acabó captando y seduciendo, tanto a laagencia como a M&M en una feria como en otra, y logró neutralizar tan radical propuesta con promesas de libertad, emancipación y visibilidad.

 

Sería entonces más preciso decir que “uno no sabe quien es hasta que se vende”.



[1] El síndrome de Diógenes es un trastorno del comportamiento que afecta, por lo general, a personas de avanzada edad que viven solas. Se caracteriza por el total abandono personal y social, así como por el aislamiento voluntario en el propio hogar y la acumulación en él de grandes cantidades de basura y desperdicios domésticos.

[2] Una parafilia (del griego παρά, pará: ‘al margen de’, y φιλία, filía:amor’) es un patrón de comportamiento sexual en el que la fuente predominante de placer no se encuentra en la cópula, sino en alguna otra cosa o actividad que lo acompaña. Suelen, aunque no necesariamente, suceder principalmente porque la persona que las practica ya ha tenido una cantidad muy elevada de placer sexual, que llega un momento en que lo poco no la satisface y quiere más y más de aquella actividad para sentir el orgasmo o excitarse. (Ver adicción)